“Las esculturas en acero de Arturo Berned se levantan formando ángulos rectos y precisos en torno al vacío, proyectando en nuestra memoria trabajos de grandes artistas como Tony Smith y Richard Serra”, así presenta el departamento de prensa del IVAM la exposición que inaugura el próximo 19 de enero, dedicada a éste arquitecto reconvertido a escultor. Berned contruye una geometría en sus piezas que nos lleva directamente a la naturaleza, donde a pesar de su aparente caos, está dominada por unas leyes y unos referentes matemáticos que se rigen por la simetría, el equilibrio, la cadencia, y en definitiva la medida.
Sus influencias como artista salen del neoplasticismo holandés o el constructivismo ruso, que se caracterizan por eliminar los elementos reales y representar modelos, sensaciones. Sus esculturas pueden emular bailarinas o soldados, también pueden ser puro juego plástico con la intención de provocar impresiones placenteras en el espectador. En definitiva, su obra se aleja totalmente de la realidad objetiva y del naturalismo ya que nos conduce a modelos y estructuras que se formalizan en las emociones, en las sensaciones y en el imaginario particular.
Nos muestra dibujos en el aire que con sus rectas líneas caligráficas van escribiendo poemas que desean despertar la conciencia del espectador y suministrarle una visión ordenada de la vida. Son estructuras verbales metafóricas que expresan con delicadeza sentimientos y valores humanos como el amor o la felicidad. Según Berned, el arte es traje de la sociedad. Un traje que hilvana los sentimientos más puros para despertar una conciencia humana con el deseo de buscar metafísicamente el “todo” en la “nada”.
FUENTE Y FOTOGRAFÍA: ivam.es
















