Un sorprendente proyecto del actor James Franco y el dúo artístico Praxis
Cuando en el mundo del arte pensamos que ya lo hemos visto y experimentado todo, aparece algo nuevo que pone nuestros conceptos e ideas del revés. El arte conceptual puede ser hoy denostado y criticado, pero lo cierto es que mueve millones. Quizás consciente de esta importancia o tal vez con la idea de hacer arte revolucionario, el actor James Franco se ha embarcado en una curiosa aventura junto con el dúo de artistas conocido como Praxis: un proyecto destinado a crear el primer museo de arte invisible.
El nombre, Museum of Non-visible Art (MONA, en clara referencia al MOMA de Nueva York) es puro concepto, sin más. Pero hay quien busca e incluso compra obras de arte invisibles, porque la primera venta ya ha tenido lugar…



Lo que tanto tiempo han estado esperando los artistas asturianos parece haber llegado por fin a su comienzo: la Factoría Cultural, un proyecto iniciado por el PSOE el año pasado y que verá su realización con un cambio total de gobierno autonómico, abre ya sus puertas con la idea de complementar al Centro Niemeyer con sus actividades. El centro se ubica en la abandonada fábrica de telas de El Carbayedo, y tras meses de construcción y rehabilitación cuenta ya con salas de ensayo, de formación y de exposición dedicadas a la promoción de los artistas locales.
El Gobierno Vasco se vuelve a plantear retomar las negociaciones con la familia Chillida para conseguir abrir el museo para cuando San Sebastián acoja la capitalidad europea de la Cultura en 2016
Renovarse o morir: frente a la crisis económica hay que apostar por proyectos de futuro que no sean meros “juguetes o joyas de la corona”, sino que sirvan para desarrollar la economía de las ciudades. O por lo menos esto fue lo que dijo Juan Alberto Belloch, alcalde de Zaragoza, en la rueda de prensa que dio el pasado 6 de julio junto con el nuevo presidente del comité de expertos que asesorará al Ayuntamiento en este sentido: el profesor Peter Hall, del University College de Londres. Alejándose un poco del efecto Guggenheim, la idea del Centro de Arte y Tecnología (CAT) de Zaragoza es que sirva para atraer turismo pero también para crear empleo y sobre todo, para formar artistas y trabajadores con posibilidades de trabajar en el sector de la creatividad.








