Los Agentes Artísticos Independientes de Madrid alertan sobre la pésima situación nacional
Cierre de salas independientes por falta de dinero y de apoyo institucional. Cada vez menos eventos y festivales alternativos en nuestro país. Enormes subvenciones y mucho dinero para los grandes museos, y ni un euro para quienes se lo trabajan desde la calle. Es la situación de los promotores de la cultura independiente en España, que si siempre lo han tenido difícil, más aún en la actual situación de crisis económica. Ante la crítica situación que ha llevado al cierre a varias salas emblemáticas (Nave Espacial en Sevilla, Espacio Espora en Madrid, Nuevo Espacio en Valencia…), una serie de proyectos madrileños han formado la AAIM (Agentes Artísticos Independientes de Madrid) y han difundido un manifiesto poniendo en evidencia el desastre que supone la pérdida de este tipo de iniciativas.
Foto: Espacio Espora por Daquella Manera.
“LA POLÍTICA DE LOS GRANDES CONTENEDORES DE CULTURA NOS ESTÁ MATANDO”
Todos aquéllos que consideran que la cultura es un bien universal y que debe llegar a todo el mundo, harán bien en preocuparse por la situación de la cual está alertando la AAIM y otros generadores de cultura independiente de nuestro país. Las salas integradas en este circuito ofrecen programaciones estables, muchas horas de trabajo y cultura gratuita, siendo además la cantera de artistas y creadores que al final, terminan por nutriendo a galerías importantes y proyectos institucionales que se anuncian a bombo y platillo. Y sin embargo, a los poderes públicos no parece importarles en absoluto su desaparición, mientras por otra parte inyectan cantidades desorbitadas a instituciones privadas que obtienen sustanciosos beneficios con sus colecciones artísticas…
Nieves Correa, presidenta de AAIM (formada por los proyectos de Acción!Mad, Arrebato, La Enana Marrón, Off Limits, Liquidación Total, La Más Bella, Brumaria, Espacio Cruce, Espacio Menosuno, Hablar en Arte e IN-SONORA), no se ha cortado a la hora de
denunciar la situación: “La situación es insostenible. Las ayudas que recibe la cultura independiente siempre han sido exiguas, porque las políticas culturales simplemente no reconocen su existencia; probablemente porque les reporta más beneficios, desde el punto de vista del control y de la propaganda, crear centros institucionales. La política de los grandes contenedores de la cultura nos está matando”. Más cierto, imposible. Si un país necesita de importantes pinacotecas, teatros y colecciones de prestigio en los que basar su proyección al exterior, no es menos cierto que la cultura se hace día a día en la misma calle, a cargo de quienes no están sujetos a maniobras políticas ni subvenciones y que son los artistas que realmente son libres para investigar por caminos nuevos y menos trillados.
“LA cultura no es un gasto, es una inversión”
Más que nadie, esto lo saben precisamente las instituciones. No hay más que ver el caso de artistas urbanos como 3TTMan, invitado a participar en eventos por parte de museos como la Tate Modern Gallery londinense… Mil y un ejemplos, desde Arthur Cravan a Basquiat, pueden servirnos para ilustrar la forma en la que el arte se alimenta de la cultura independiente y callejera. Sin ir más lejos, la AAIM genera más de quinientas actividades al año para un público que ronda las veinte mil personas. “Cultura cercana, que trata en muchas ocasiones temas críticos con el sistema y utiliza formatos experimentales que acaban después nutriendo a galerías y festivales”, en palabras de la propia asociación.
Un país que no cuida su cultura y no alimenta las vías de comunicación del arte y de la expresividad suburbana ,no puede pretender que su evolución artística alcance un nivel de excelencia. El manifiesto de AAIM se suma al proyecto Cultura Independiente, que a día de hoy ha catalogado sesenta y cuatro espacios de este tipo en toda España. Todos ellos lanzan su protesta y alzan sus voces bajo el lema de “La cultura no es un gasto, es una inversión”.
MANIFIESTO DE AAIM (Agentes artísticos independientes de Madrid)
La producción cultural independiente en Madrid convive en paralelo y entrelazada con otros modos de producción institucional o privada. Los agentes que la llevan a cabo lo hacen sin ánimo de lucro, desde la independencia y con la convicción de que sus actividades, a menudo invisibles, son necesarias para el desarrollo vital de la cultura de una ciudad, comunidad o país.
La cultura independiente se arriesga permanentemente al asumir producciones culturales de difícil garantía, que a la postre, acaban alimentando a otros circuitos comerciales o institucionales. Frente a la rigidez institucional, la cultura independiente es flexible, permitiendo una producción cultural a veces imposible de realizar en otras áreas.
La flexibilidad, el riesgo y el contacto con la calle son tres ejes fundamentales para promover proyectos vivos, contemporáneos y experimentales. La existencia de estos proyectos es necesaria y debe contemplarse dentro de toda la maquinaria de producción cultural de una ciudad o país. Los recortes salvajes que se están produciendo en nuestro país, en todas las ramas de la cultura, conllevan la precarización del sector y de forma especial de los elementos más débiles de la cadena: artistas y proyectos culturales independientes.Cada recorte implica precarizar aún más las formas de producción ya de por sí ahogadas por una visión caduca y elitista de lo que es la cultura. La cultura independiente crea riqueza inmaterial, pero también material y asfixiarla supone no sólo un empobrecimiento cultural sino también económico.
Cada cierre de espacio, cada proyecto abandonado por falta de recursos, supone un cortocircuito en el tejido cultural de una comunidad.
¡Apoyemos la cultura!
















