El Museo de Vigo sorprende a propios y extraños con la propuesta de Michael Lin
El arte, definitivamente, ha roto todas las barreras entre la obra y el espectador. Si hasta este momento habíamos conseguido penetrar en las obras gracias al arte contextual que suponen las instalaciones e intervenciones artísticas en el medio, ahora llega el MARCO (Museo de Arte Contemporáneo de Vigo) y da un paso más con su proyecto Hotel MARCO, ubicado desde este mes de abril en el Espazo Anexo del Museo. El proyecto, realizado por Michael Lin y rvr arquitectos, podrá disfrutarse (y vivirse) hasta el 13 de octubre del 2013.
¿En qué consiste Hotel MARCO para ser una propuesta tan especial? La idea mezcla el concepto de residencia con el de creación artística. El Espazo Anexo del Museo se ha acondicionado de manera que sirva como habitación de hotel para comisarios, galeristas e investigadores invitados por el museo. Pero atención: cualquier particular podrá también reservar su estancia en Hotel MARCO, y disfrutar así de la experiencia de vivir dentro de una obra de arte.
Foto: MARCO/Enrique Touriño.
‘HOTEL MARCO’ ES UN LUGAR DE INTERCAMBIO SOCIAL Y DE PRÁCTICA ARTÍSTICA
Tan innovador y sorprendente proyecto no es en realidad nuevo, ya que se enmarca dentro de la corriente de la estética relacional, descrita por el teórico francés Nicolas Bourriaud para describir aquellas instalaciones en las que la convivencia e interacción entre personas, obra y realidad es la que define el proyecto en conjunto. Pero aún así, en nuestro país es algo completamente inusual, y el MARCO de Vigo puede enorgullecerse de apostar por vías de creatividad tan innovadoras, poéticas y sugerentes. Tal y como nos comentan desde el propio museo, “El proyecto ‘Hotel MARCO’ se entiende como lugar de intercambio social y como una suerte de ‘práctica artística que toma como punto teórico y práctico el todo de las relaciones humanas y su contexto social’ (Bourriaud)”.
Hasta el 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, será posible visitar el espacio al estar abierto al público en el horario expositivo general. Será a partir de esa fecha cuando la obra comenzará a funcionar realmente tal y como ha sido concebida: como una habitación de hotel. En el proceso de realización de la obra en el espacio han participado también ocho estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de Vigo. Hotel MARCO se inscribe desde este mismo momento en las nuevas tendencias del arte internacional, mediante una síntesis de conceptualidad-contextualidad, estética e interacción espectador-obra-artista, prácticamente desconocida hasta ahora.
“En - un espacio para transacciones climáticas, visuales y sociales”. Texto de Michael Lin
“En la cultura japonesa, el término en significa transacción, en tres contextos diferentes: en la moral budista se refiere a la ley del Karma, al puente causa-efecto en la cadena de las acciones humanas (por ej., in-en = Karma); en las relaciones sociales, a los vínculos entre
diferentes individuos (por ej., en-musubi = lazos afectivos); y en arquitectura, a la transición entre interior y exterior, entre edificio y naturaleza, entre lo privado y lo público (por ej., en-gawa = veranda).
En cualquiera de estos tres contextos, en implica conexión y/o separación, y ni uno ni otro por separado, sino ambos simultáneamente. En última instancia, el uso de en sugiere una interpretación profundamente ambivalente del ser humano, de sus estructuras sociales y productos arquitectónicos, no como algo simplemente independiente o no dependiente, sino como interdependientes entre sí, es decir como parte los unos de los otros. En el caso de este proyecto, mi interés reside en la creación de un espacio transaccional, un espacio in-between que está conectado y/o separado del espacio privado de la habitación de hotel, y el espacio público de la calle.
La pintura que cubre las paredes exteriores de la habitación, una apropiación de estampados textiles tradicionales de Taiwán —cultura extranjera pero que a la vez mantiene sus domésticos orígenes pre-modernos— se utiliza aquí para transformar la dureza de la caja arquitectónica en una suave membrana táctil que de inmediato señala la habitación de hotel como un objeto separado del espacio expositivo, y que actúa sobre ese espacio con sus colores y su apariencia foránea. Este espacio in-between, que es accesible al público desde la calle, da la bienvenida y seduce al viandante, invitándole a entrar en esta transacción y/o no-transacción de arte y/o no-arte”.
Michael Lin
















