Una exposición fuera de lo común, que presenta al arte fotográfico como lenguaje que traspasa barreras
El proyecto partió de dos fotógrafas, jóvenes y llenas de ilusión: juntar a seis parejas de artistas, de dos en dos, para que se conocieran, trabajasen juntos y se retrataran mutuamente. Si la idea es novedosa, hay algo que la hace mucho más singular: uno de los dos fotógrafos de cada pareja tiene una discapacidad visual. El resultado es una sorprendente y magnífica exposición de doce obras, actualmente en FNAC Madrid y que después viajará a otras localidades.
TalentyArt habló con las comisarias e impulsoras del proyecto, Gema Checa y Dolores Santillana y con varios de los fotógrafos participantes en Asimétrica Simetría. Ellos nos contaron cómo fue la experiencia y qué fue lo que se consiguió. Las obras expuestas han sido realizadas por José María Díaz-Maroto y José Julio Flores; Ouka Leele y Mercé Luz; Gregorio Martínez y Alfredo Cáliz; Juan Torres y Sofía Moro; y Carme Ollé y Juan Manuel Castro Prieto.
“es difícil expresar el sueño que ha supuesto conseguir trabajar con los fotógrafos con los que hemos trabajado”
Dolores Santillana: Las sesiones consistieron en juntar a parejas de fotógrafos: con y sin discapacidad visual. Se realizaron en Haro, Barcelona, Madrid, Talavera de la Reina y Getxo. Juntamos a las parejas, se hicieron fotos entre ellos y fue una experiencia muy bonita; y el resultado es la exposición que hemos presentado. Para Gemma y para mí, que también somos fotógrafas, es difícil expresar el sueño que ha supuesto conseguir trabajar con los fotógrafos con los que hemos trabajado: Díaz Maroto, Ouka Leele, Mercè, Juan… A algunos los conocíamos ya y a otros les hemos ido conociendo con el proyecto. Íbamos siempre con miedo a las sesiones, y volvíamos con una satisfacción auténtica e increíble.
El proyecto se inició en una pequeña conversación que mantuvimos, y de ahí surgió la necesidad de la exposición. Transcurrido un año empezamos a ponernos en contacto con los artistas, y comenzamos a ver con quién podríamos contar. Todo fue rodado: quizás por las ganas que teníamos y la fuerza con que contábamos… En cuanto a apoyos económicos, aparte del esfuerzo de todos los artistas, que han colaborado de forma altruista (algo que nosotras no nos podíamos ni creer, fue una inyección de moral), empezamos sin ningún tipo de subvención y, además, con la crisis comenzaron a caerse patrocinadores. Así que seguimos por nuestra cuenta, haciéndolo lo mejor posible, y ya para la exposición han ido entrando patrocinadores. A todo esto hay que sumar a
quienes se han ofrecido a hacer el catálogo, el vídeo y otras cosas de forma desinteresada: muy buenos profesionales a quienes les estamos de lo más agradecidas.
Gema Checa: Hemos hecho realidad, de alguna manera, una exposición que teníamos muchas ganas de empezar… Y de acabar. Y lo mejor ha sido la experiencia de trabajar con todos los artistas, juntos, y hacer unas fotos en las que se puede ver que no existe diferencia entre los fotógrafos con y sin discapacidad.
“la idea era muy clara: mirarse y fotografiarse”
José María Díez Maroto: A mí este proyecto me ha enseñado mucho. Después de llevar muchísimos años dedicado a la fotografía (y espero que me queden muchos más), rara vez he encontrado a personas que tengan tantas cualidades y las hayan demostrado, con un grado de altruismo que yo no he conocido hasta ahora. Desde el primer contacto, que tuvo lugar hace ya tres o cuatro años, he visto un entusiasmo poco común, unido a una excepcional profesionalidad en todo momento, y a una gran claridad en cuanto a los resultados y los propósitos de este fantástico proyecto. He recibido cariño (algo que no suele ocurrir en proyectos de este tipo) y creo que el resultado realmente se ha cumplido. Hay momentos en los que te despistas y no sabes si el trabajo llegará a algún fin o no, pero volviendo al entusiasmo y la profesionalidad de las dos organizadoras e impulsoras de la idea, estoy muy orgulloso de haber participado en este trabajo.
Desde el punto de vista fotográfico, creo que la idea era muy clara: mirarse y fotografiarse. Mi experiencia de trabajar con José Julio Flores fue muy agradable, lo hicimos de forma muy sencilla. Nos vimos dos o tres veces: un primer contacto para saber lo que queríamos, otra sesión en la que yo le hice las fotografías y otra en la que él me retrató a mí. En resumen, la experiencia ha sido muy bonita.
Gema Checa y Dolores Santillana, en la inaugurac¡ón de Asimetría Simétrica.
“Yo no pienso en la fotografía a través de mi discapacidad: yo pienso en la fotografía igual que una persona que ve”
José Julio Flores: A mí se me ofreció la posibilidad de colaborar en el proyecto justo cuando éste comenzaba a andar, y creo que ha sido más largo que un parto: un parto de elefante de más de nueve meses. Yo vi mucha ilusión y ganas, el proyecto es innovador (exposiciones fotográficas hay muchísimas, pero ésta tiene un sentido y una parte de superación, no sólo por parte de los fotógrafos con discapacidad sino también de los profesionales) y al final ha salido con toda la fuerza. Creo que el resultado en cuanto a fotografías ha sido muy positivo.
En lo que respecta a si nuestra discapacidad visual afecta a lo que buscamos en las fotografías, yo no pienso en la fotografía a través de mi discapacidad: yo pienso en la fotografía igual que una persona que ve. El resultado luego ya no depende de mi vista, sino de mi mente. Es más la mente la que manda, que el problema de visión que tengo.
“La obra es la que es y es importante por sí misma”
Mercè Luz: Yo me dedico a la actividad creativa desde siempre, aunque como actualmente llevo la gestión artística de la Fundación ONCE y he tenido que aparcar un poco mi producción. Así que cuando se me propuso participar en el proyecto acepté, siempre que fuera compatible con mi trabajo. Fue un poco complicado lo de quedar un día: a mí me tocó trabajar con Ouka Leele, y en realidad nosotras no teníamos nada previsto. Ouka Leele trajo estropajos, alambres, pinturas, aros… Y empezamos a improvisar. Como juego artístico surgieron cosas muy interesantes.
Yo no distingo entre quienes tienen discapacidad o no: el arte es el mejor aliado de las discapacidades, se expresa sin necesidad de ser visto ni escuchado. Todos tenemos limitaciones y buscamos la forma de superarlas. Creo que el arte no hace distinciones: la obra es la que es y es importante por sí misma, y en la muestra creo que esto queda bien reflejado. La calidad de todas las fotografías es similar. Además, la mente es una lente, simplemente. Lo que manda es el cerebro.
“Mi idea era plasmar su retrato, relacionándolo con la situación en la que me encuentro en estos momento”
Juan Torres: Al ver cómo se realizó todo desde el principio, cómo lo plantearon Gema y Dolores y cómo se hizo, me quedó claro que era un proyecto que finalmente se resolvería positivamente. A mí me pareció algo muy interesante el poder hacer un
retrato a una compañera cuya obra sigo desde hace años, además de ser algo muy divertido: ponerte en su pellejo cuando tienes que sacar un trabajo adelante, un reportaje o (como en este caso) un retrato. Y me lo planteé así: como un encuentro con Sofía, Gema y Dolores, súper grato. Mi idea era plasmar su retrato relacionándolo con la situación en la que me encuentro en estos momentos. Primero Sofía y yo fuimos compañeros en prensa, y ahora lo somos en cuanto a fotografía, pero lo cierto es que ha habido un cambio. Quería reflejar eso en una fotografía, y el resultado está en la exposición.
“La mejor experiencia ha sido poder trabajar con un compañero al que no conoces de nada: encontrarte con él, llevarte bien…”
Gregorio Martínez: Yo quisiera en primer lugar dar las gracias a Gema y Dolores por el sacrificio que les ha supuesto este proyecto. Desde el principio les dije que podían contar conmigo para lo que hiciera falta. La mejor experiencia ha sido poder trabajar con un compañero al que no conoces de nada, encontrarte con él, llevarte bien… Para mí eso ha sido una de las mayores satisfacciones que podría esperar.
“me sentí privilegiada por poder volver a quitar el polvo de la cámara, que la tenía escondida, y volver a trabajar otra vez”
Carme Ollé: Cuando me llamaron Dolores y Gemma para participar en Asimétrica Simetría, por un momento me dije: “no puede ser, estoy soñando. Es una fantasía, una ilusión”. Pero con el tiempo, hemos ido trabajando y conociéndonos. Yo conocía a otros fotógrafos de la Fundación ONCE con nuestros problemas de visión (la expresión “discapacidad visual” no entra en mi diccionario: todos somos fotógrafos y somos artistas), y me sentí privilegiada por poder volver a quitar el polvo de la cámara, que la tenía escondida, y volver a trabajar otra vez. Tuve la oportunidad de conocer a Castro Prieto, aunque el día que quedamos para hacer las fotografías fue todo un periplo: me robaron la maleta en la Estación de Sans de Barcelona. Después de solucionar el episodio, recuperamos poco a poco el humor y seguimos adelante.













