La igualdad, aún una utopía
No le falta razón a la Fundación Canal para abordar un tema que muchos aún creen marginal y minoritario pero que sin embargo, sigue alzándose como una de las injusticias y lacras más lacerantes de nuestra sociedad o mejor dicho de todas las sociedades, porque la vergüenza de la violencia contra la mujer está presente en todo el globo terrestre sin excepción; y sí, es verdad que la violencia de género en unos sitios es más cruel y destructiva que en otros, pero también es muy cierto que no hace falta ser lapidada para sufrir bestialidades de la desigualdad.
Pleno de juicio está el escrito en el que la Fundación presenta esta reveladora exposición, no solo una muestra con fin educativo o social sino también, una presentación de obras de gran calidad artística y atractivo visual: “Es importante conocer lo que ocurre fuera de nuestro entorno para, con las nuevas ópticas que proporciona la diversidad, poder llegar a conocer en profundidad nuestra propia sociedad. Para ello, el arte es una herramienta extraordinaria por su capacidad de invitar a la reflexión, por esa forma peculiar que tiene de acercar a quienes lo contemplan una realidad que, de otra forma, no estarían dispuestos a percibir, y porque indudablemente, las miradas de los artistas contribuyen al cambio social.”



Yo no sé cuántas exposiciones se habrán llevado a cabo sobre la obra de Dalí, cuántos documentales se habrán rodado en torno a su persona, cuántos libros dedicados a su arte y al hombre de carne y hueso que lo produjo, ni cuántas veces se le menciona por minuto al autor en clases de todos los niveles y en las masterclass más importantes del mundo. No lo sé.
La Fundación Mapfre nos ofrece hasta el 19 de mayo, una excepcional exposición de fotografía con la presentación del trabajo de Manuel Álvarez Bravo (México 1902 – 2002) considerado como el más importante representante de la fotografía latinoamericana del s.XX, abarcando su obra desde finales de la década de los años 20’ hasta ya entrados los años noventa.








