El misterioso artista que provoca al mundo
¿Hombre o mujer? Oculta su persona y en su arte esconde los rostros bajo un burka. No tiene que ver con la religión. Su estilo denominado ‘hijabizing’ sólo pretende impactar, y lo hace a través de un provocado anonimato en una sociedad en la que todo el mundo desea destacar
Su soporte son los carteles del metro. Su preferidos, firmas como H&M, Dolce&Gabbana, Jean Paul Gaultier y alguna películas de cartelera. Su inspiración la polémica, y su campo de acción Francia.
Su popularidad está recorriendo el mundo y precisamente por moverse entre las tinieblas. Dicen que nadie sabe quién es, dicen que es imposible localizarle y que le han censurado su perfil de Facebook, pero ya hay numerosos artículos y entrevistas que hablan de ella, o de él, e incluso Wikipedia le ha dedicado una página. Su firma Princess Hijab.
El burka, el metro y la firma
¿Es el misterio de su persona lo que le ha hecho tan famos@?, ¿es el halo de suspense con el que pincelan su persona el que le encumbra como artista? o ¿es su sencilla y arriesgada creación la que realmente le ha situado en la cumbre de la popularidad en el movimiento artístico de vanguardia? No hay respuestas correctas. Lo que está claro es que su estilo y técnica ya tiene un nombre, 'hijabizing’y también una explicación…
A pesar de que es escurridiz@, con muchos recursos literarios, unos más acertados que otros, todo el mundo describe sus pasos. Dicen que se oculta tras ropa negra, que, con sigilo, localiza sus carteles preferidos en las principales paradas de metro de Francia, que observa las situaciones de las cámaras y, esquivándolas, saca un rotulador negro con el que traslada su inspiración. Dicen que en pocos minutos, bajo su capucha y una larga melena negra y artificial, cualquier imagen que se encuentre en los paneles publicitarios-preferentemente de modelos-terminan oculta tras largos burkas que se deslizan por los cuerpos fotografiados. Es el arte denominado ‘
No va de religión, no va de política. Va de todo,… de todo lo que importa
Su práctica nada tiene que ver con la religión o la política, pero es tema de debate de ambos ambientes. Tiene tanto detractores como defensores y, desde luego, muchos seguidores. Así que, definitivamente, su propósito cumple con todas sus expectativas: crear polémica. En eso se basa la ‘hijabizing’ de Princess Hijab, en provocar y crear polémica.
Aunque dicen que es casi es imposible hablar con el artista, ést@ ha buscado la manera y todos los canales posibles para explicar detalladamente su intención y su expresividad, desmintiendo todo aquello que le encasille en una comunidad, ideología u orientación de cualquier tipo. No es musulmana, ni islamista ni contraislamista. Utiliza el burka como marca de su estilo porque simplemente en Francia es polémica. Pero hay muchas más connotaciones, la discordia puede ser un gesto de gamberrada infantil, pero a donde lleva estimula el debate social en su más amplio sentido. Ell@ mism@ lo cuenta para el País o el portal magmedina.com, y su mensaje se multiplica como la pólvora por la Red:
“Libertad, igualdad, fraternidad, es un principio republicano, pero en realidad la cuestión de las minorías en la sociedad francesa no ha evolucionado realmente en medio siglo [...] los extranjeros en Francia siguen siendo los pobres, los árabes, negros y, por supuesto, los gitanos.”
“Si fuera sólo sobre la prohibición del burka, mi trabajo no tendría una resonancia por mucho tiempo. Pero creo que la prohibición del mismo ha dado una visibilidad global a la cuestión de la integración en Francia.”
Un elemento, un complemento, que prohíbe y que está prohibido: el burka
Las interpretaciones son muchas y en ellas entran situaciones y conceptos como son la libertad, la democracia, las diferencias sociales, la discriminación racial, lo absurdo de la moda, la condición del hombre, la sexualidad,… la importancia real de las cosas. Se trata del mismísimo debate universal, el de siempre, pero expresado a través del riesgo, la originalidad y el acierto, precisamente con un elemento, un complemento, que prohíbe y que está prohibido: el burka.
Su primera "hijabizing" fue en el póster del álbum de Diam's, la rapera más famosa de Francia, convertida posteriormente al Islam
El joven, la joven, artista, Princess Hijab, comenzó con sus grafitis en 2006 como cualquier artista callejero, pintando en figuras de hombres, mujeres y niños, indistintamente del cartel. Pero desde que le ha dado por los grandes poster publicitarios de famosas marcas situados en el metro de París, se le complica la tarea de plasmar su talento. El metro francés cada vez está más protegido, los operarios encuentran con rapidez su obra y ésta desaparece en 45 minutos. Lo que hace Princess es espaciar sus intervenciones en el tiempo, así que el viandante con suerte tropezará, como mucho, con cinco creaciones hijabizing al año. Si tiene intención de encontrar alguna sin esperar a la suerte, todas se hallan en su Web.
Su primera "hijabizing" del póster del álbum de Diam's, la rapera más famosa de Francia y que curiosamente se ha convertido al Islam. ¿Quién y cómo seguirá los pasos de La Princess Hijab? Porque, seguro, habrá imitadores, pero es este artista quién protagoniza la polémica, porque él/ella fue el primero.













