Arte como pura estética
A veces es difícil discernir cuánto del arte contemporáneo es verdaderamente arte y cuánto no lo es. Los criterios, dependiendo del académico o el público aun teniendo la provocación de cierta emoción como punto en común, siguen sin estar claros. Como bien se cuestiona en el libro que recomendamos a nuestros lectores, La querella del arte contemporáneo, de Marc Jiménez, seguimos preguntándonos si son válidos los criterios tradicionales para evaluar el arte de nuestros días…, y la respuesta parece, se hace esperar ya que si bien el espíritu, la intencionalidad, los materiales y los mensajes son muy diferentes a nuestros antepasados, muchos críticos y artistas mantienen que el arte como tal tiene unas características que se mantienen en el tiempo.
Una de las características que se defiende en muchas ocasiones es que la obra debe de tener mensaje. Sin embargo, para la artista Maribel Ruiz Figueras (Barcelona, 1946), la estética lo es todo; y así lo viene demostrando desde que a mediados de los años noventa cambiara el lienzo por las sillas como soporte para su arte.
Dar vida a sillas muertas: la restauración artística
Como hemos introducido ya fue la causalidad como muchas veces ocurre en la creación artística, la que ha llevado a Ruiz Figueras a cambiar los soportes tradicionales por unas cuantas sillas que comenzaron a ser su inspiración tras haberlas recogido de la calle. Sin saber muy bien qué hacer con ellas, las almacenó hasta que decidió restaurarlas pero no para devolverles su anterior esplendor, sino para convertirlas en obras de arte en sí mismas añadiéndoles materiales reciclados, color y formas insospechadas.
A partir de ese momento su creatividad se ha centrado en la realización de una especie de esculturas utilizando como base sillas viejas y añadiéndoles de todo: tela, arena, periódicos, piedras o incluso, cemento; de esta manera Figueras no solo quiere devolverles la vida sino convertirlas en algo especial: una silla única en el mundo e irrepetible. Nacidas con nombres de mujeres famosas: Dorotea, Fortunata, Jacinta…, e incluso hay una Isabel Pantoja y otra Mary Poppins; son ya 40 las sillas originales creadas por la artista, de las que muchas ya han sido adquiridas incluso por famosos, como es el caso del mismísimo Pavarotti.
Las podemos ver en la Casa Museo de la Axarquía
El Museo de la Axarquía, situado en el municipio malagueño de Moclinejo ha sido el primero en organizar una exposición temporal para las esculturas de Ruiz Figueras. Su dueño y director, Antonio Montañez, en declaraciones realizadas a la agencia Efe habla del trabajo de la artista: “Maribel disfruta mucho con cada cosa que se encuentra y a través de diferentes materiales, va formando el cuerpo de una obra de arte, que es lo que son cada una de sus sillas". Añade además que sus piezas guardan gran sintonía con la filosofía del museo y que éstas piezas, unidas a los lienzos de otros artistas afincados en tierras catalanas, está siendo un éxito de público.
Habiendo sido presentadas ya con gran éxito tanto en Estados Unidos como en Europa, tras su estancia en el Museo de Axarquía, la exposición viajará en febrero de Moclinejo a Valladolid.
Fotografías: El Mundo.tv
Lugar: Casa Museo de Axarquía (Monclinejo) Fechas: hasta febrero 2012. Más info: casamuseoaxarquia.es













